Salud Metabólica

¿En que consiste una valoración preoperatoria?

Dr. Jorge Espitaleta Gómez

Especialista en Medicina Crítica y Nutriología Clínica

• 5 min de lectura

¿En que consiste una valoración preoperatoria?

Para la mayoría de los pacientes, una evaluación preoperatoria se percibe como un trámite burocrático: un conjunto de exámenes estandarizados y una firma rápida que otorga el "visto bueno" para entrar al quirófano. Esta visión es tan común como peligrosa.

Someter el cuerpo humano a un acto quirúrgico y a un agente anestésico implica someterlo a una de las formas de estrés fisiológico y metabólico más agudas que puede experimentar la biología humana. La anestesia altera el tono vascular y la función respiratoria; el trauma quirúrgico desencadena una cascada inflamatoria masiva y activa el sistema simpático-adrenal.

Si el organismo entra al quirófano con una disfunción endotelial silenciosa, una reserva cardiorrespiratoria comprometida o una flexibilidad metabólica alterada, el riesgo de complicaciones intra y postoperatorias se multiplica exponencialmente. La valoración preoperatoria no se diseñó para "aprobar" una cirugía, sino para mapear y optimizar la biología del paciente antes del primer corte.

Anatomía de una Evaluación Preoperatoria de Alta Complejidad

Desde la perspectiva de la medicina crítica y la nutrición clínica avanzada, el protocolo preoperatorio no sigue una plantilla genérica. Debe adaptarse a la complejidad de la cirugía y a la arquitectura molecular de cada individuo.

1. Historial Clínico Estratificado y Estrategia Hemodinámica

El pilar fundamental es la interrogación analítica de la capacidad funcional del paciente. Evaluamos el equivalente metabólico de tarea (METs) para predecir cómo responderá el miocardio ante la demanda de oxígeno del procedimiento. Asimismo, se audita el historial de fármacos: anticoagulantes, moduladores del eje renina-angiotensina e incluso terapias avanzadas como los agonistas GLP-1, los cuales requieren un manejo perioperatorio estricto para evitar eventos de aspiración o inestabilidad hemodinámica.

2. Panel de Laboratorio Nutracéutico y Metabólico Completo

Pedir "exámenes de rutina" sin criterio clínico es adivinar. El panel prequirúrgico debe individualizarse e incluye, entre otros:

  • Hemograma completo: Evaluamos la masa eritrocitaria (capacidad de transporte de $O_2$) y la respuesta inmune basal.
  • Tiempos de coagulación (TP, TTPa, INR) y función plaquetaria: Indispensables para predecir y controlar la hemostasia.
  • Química sanguínea y electrolitos: Glucosa, urea y creatinina para valorar el filtrado glomerular y descartar nefropatía subclínica.
  • Perfil hepático y proteico: Proteínas totales y albúmina. La albúmina no solo es un marcador de reserva nutracéutica, sino el principal determinante de la presión oncótica del plasma y la cicatrización tisular.

3. Gabinete Diagnóstico de Precisión (ECG y Estudios Complementarios)

El Electrocardiograma (ECG) de 12 derivaciones es imperativo para descartar isquemias silentes, hipertrofias ventriculares o trastornos de la conducción. Dependiendo de los hallazgos basales y los antecedentes del paciente, este protocolo se complementa con radiografía de tórax, ecocardiograma transtorácico o pruebas de función pulmonar.

El Rol de la Medicina Crítica: Identificar lo Invisible

Un quirófano no perdona la imprevisión. La diferencia entre una recuperación postoperatoria torpida y un proceso quirúrgico exitoso radica en la precisión del diagnóstico previo.

Como especialista en Terapia Intensiva con más de dos décadas al frente de Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), entiendo que las verdaderas crisis intraoperatorias rara vez ocurren "de la nada". Se gestan en las alteraciones fisiológicas no diagnosticadas a tiempo:

  • Grasa ectópica e inflamación sistémica: La obesidad o el hígado graso no son un problema cosmético; representan un estado proinflamatorio crónico con altos niveles de citoquinas que alteran la microcirculación y la reparación celular.
  • Sarcopenia preoperatoria: La pérdida de masa muscular funcional reduce drásticamente la tolerancia al estrés quirúrgico y prolonga la ventilación mecánica o la estancia hospitalaria.

Tratar estos hallazgos con la rigurosidad analítica de un intensivista nos permite implementar medidas de optimización previa (prehabilitación metabólica) para que el paciente ingrese al quirófano en su máxima capacidad biológica.

Su Seguridad Quirúrgica No Debe Dejarse al Azar

Someterse a un procedimiento quirúrgico requiere mucho más que un chequeo de lista convencional. Exige un diagnóstico integral que audite su estado metabólico, cardiovascular y nutricional con rigor científico.

El Dr. Jorge Espitaleta Gómez aplica la metodología de alta precisión de la medicina crítica para garantizar que cada parámetro de su salud esté plenamente analizado y optimizado antes de su cirugía.

Deje de asumir que un examen estándar es suficiente para proteger su vida. Agende su valoración preoperatoria especializada aquí y asegure un procedimiento con el máximo respaldo médico e individualizado.